El rol de la mujer en una cultura obsesionada con la delgadez

Vivimos en una cultura obsesionada con la delgadez y con un tipo de cuerpo establecido como “perfecto” que a menudo es irreal.
¿Cuántas mujeres conoces que entre sus propósitos se encuentre perder peso, acabar con la celulitis o empezar a ir al gimnasio? Hemos normalizado que la sociedad nos diga cómo debemos sentirnos en función de nuestro cuerpo. Y lo peor de todo es que nunca es suficiente, siempre estaremos demasiado gordas o demasiado delgadas.

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Cada día nos bombardean con artículos sobre cómo estar en forma, dietas milagro, tratamientos de estética o de cirugía para acabar con nuestros complejos y acceder a una aparente felicidad, que poco tiene de real. Y a esta ecuación se suman las redes sociales, que a diario nos hacen compararnos con caras y cuerpos aparentemente perfectos.

Trastornos de alimentación que pasan desapercibidos

En un panorama como este, los trastornos de alimentación pasan a menudo desapercibidos. Ya que hemos normalizado sentirnos mal con nuestro cuerpo, así como tener conductas de privación, medicarse o compensar la comida ingerida con el ejercicio. De hecho, estas prácticas tienden a asociarse con la salud, sin tener en cuenta que mientras podemos estar destruyendo nuestra salud mental.

Seguir asociando a las mujeres un valor en base a lo deseables que son, creyendo que la delgadez es sinónimo de salud y normalizando la dieta como una forma de vida, hará creer a las personas que el problema son ellas, y no el contexto y la cultura obsesionada con la delgadez que nos lleva a tener estas conductas.

Como terapeutas, hablamos a diario con adolescentes y mujeres adultas que son víctimas de una sociedad que no deja de exigir a las mujeres que deben alcanzar la perfección con sus cuerpos. Todos parecen tener siempre algo que decir sobre sus físicos, lo que en muchas ocasiones desencadena serios problemas relacionados con la salud mental y trastornos de alimentación que terminan poniendo en peligro la propia salud de la mujer.

La presión para cumplir con los estándares de delgadez puede generar altos niveles de ansiedad y estrés en las mujeres. La comparación constante con modelos inalcanzables puede conducir a una disminución de la autoestima y contribuir al desarrollo de trastornos alimentarios, como la anorexia y la bulimia.

El rol de la psicología en una cultura obsesionada con la delgadez

Como hemos podido ver, este fenómeno no solo afecta la autoimagen de las mujeres, sino que también tiene profundas implicaciones psicológicas. Por ese mismo motivo, la psicología desempeña un papel crucial al ayudar a las mujeres (y cada vez a más hombres) a desarrollar una mentalidad más saludable en relación con su cuerpo. Fomentar la autocompasión y la resiliencia puede ser fundamental para contrarrestar los efectos negativos de la presión cultural. La terapia cognitivo-conductual y enfoques basados en la aceptación pueden ser herramientas valiosas en este proceso.

Neurohabilis, psicólogos en Loja (Granada) y El Puerto de Santa María (Cádiz), ofrece atención presencial, brindando un espacio seguro para abordar los desafíos psicológicos que surgen en este contexto cultural obsesionado con la delgadez. Además, nuestro servicio en línea permite acceder a la ayuda profesional desde cualquier lugar.

Estamos comprometidos con proporcionar apoyo tanto presencial como en línea, contribuyendo a la salud mental y el bienestar de todas esas personas que se sienten víctimas de una sociedad esclava de la delgadez.

Conclusión

Dejemos atrás ya la creencia generalizada de que tener un cuerpo normativo es sinónimo de valor, amor y reconocimiento de los demás.

Tu valor se encuentra mucho más allá de tu físico y del número que aparece en una máquina.

Foto de mj en Unsplash

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