El autolenguaje y la importancia de hablarnos bien

El autolenguaje y la importancia de hablarnos bien

Hace unos meses, nuestra psicóloga Laura escribió un artículo sobre ‘el monstruo que habita en mí’. Este se convirtió en una carta a ese ‘monstruo’ que todos tenemos dentro y que nos habla mal, nos recuerda constantemente que no somos capaces y nos humilla. En esta ocasión vamos a enfocar este tema del ‘autolenguaje’ o ‘diálogo interno’, partiendo de la importancia de hablarnos bien, y de qué podemos hacer para entendernos lo mejor posible con esa voz interna negativa que parece perseguirnos día y noche.

Podría interesarte: Hablar de la muerte nos acerca a la vida

¿Qué es el autolenguaje negativo o diálogo interno negativo?

Cuando hablamos de “autolenguaje negativo” o “diálogo interno negativo” nos referimos a los pensamientos o palabras que una persona se dice a sí misma en su mente y que tienen un tono pesimista o crítico. Este tipo de lenguaje interno suele ser destructivo y afecta negativamente a la autoestima, la salud mental y el bienestar emocional de una persona, especialmente si no se trabaja en cómo responder a él.

Hay investigaciones que han comprobado que nuestro cerebro es muy agradecido con el lenguaje positivo. Por ejemplo, en un estudio en el que trabajó Luis Castellanos, autor de los libros La ciencia del lenguaje positivo y Educar en lenguaje positivo, se utilizaron palabras positivas, negativas y neutras para medir el tiempo de reacción de un grupo de deportistas de élite y estudiantes. Descubrieron que con el lenguaje positivo el cerebro reacciona más rápido que cuando escucha una palabra negativa. Con este hecho mejoramos cosas como la atención, la concentración y la creatividad.

Ejemplos de autolenguaje negativo

Pensamientos autocríticos: Las personas que experimentan autolenguaje negativo tienden a criticarse a sí mismas constantemente. Pueden pensar cosas como “Soy un fracaso”, “Nunca hago nada bien” o “Soy estúpida por hacer esto o pensar lo otro”.

Catastrofización: El autolenguaje negativo a menudo involucra pensamientos exagerados y catastrofistas. Por ejemplo, “Si meto la pata en la presentación, arruinaré mi carrera”.

Comparación social: Las personas pueden compararse negativamente con los demás en su lenguaje interno. Esto puede llevar a pensamientos como “mis amigas son madres mucho mejor que yo, nunca seré tan buena como ellas”.

Perfeccionismo inalcanzable: Aquellas personas con autolenguaje negativo a veces se imponen estándares perfeccionistas imposibles de alcanzar. Esto lleva a pensamientos como “Si no es perfecto, es un fracaso”.

Cómo trabajar en hablarnos mejor

El autolenguaje negativo fomenta la aparición de problemas como la ansiedad, la depresión, la baja autoestima y la falta de confianza en uno mismo. Es importante reconocer estos patrones de pensamiento negativos y trabajar en cambiarlos hacia un lenguaje interno más positivo y constructivo. “La calidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos”.

Cuando nos enfocamos en las cosas que no hacemos bien, o en lo negativo en general, nos acabamos convirtiendo en nuestros peores jueces. Esto a su vez nos lleva a sentirnos más enfadados y tristes con nosotros mismos y con los demás.

Hemos crecido en una sociedad que tolera poco el error. A nadie le gusta equivocarse en algo, pero hablarte mal al respecto no ayudará a que no vuelva a ocurrir, sólo hará que tu sufrimiento sea mayor y dure más tiempo, y que las emociones como la tristeza, la vergüenza o el enfado se mantengan contigo.

Conclusión

Si sientes que tu diálogo se ha vuelto negativo y esto afecta a tu salud mental y a tu bienestar, te animamos a buscar ayuda profesional. Tu salud es lo más importante, y trabajar en esa voz interior negativa, puede mejorar la calidad de tu vida mucho más de lo que crees.