El autocuidado en la maternidad, una tarea (a menudo) pendiente

El autocuidado en la maternidad, una tarea (a menudo) pendiente

Hoy hablamos de la importancia del autocuidado en la maternidad. ¿Te suena? Te contamos por qué tus hijos necesitan que te cuides, y qué aporta a tu salud física y mental que lo hagas.

Y es que cuando nos convertimos en madres, sentimos la necesidad imperiosa de cuidar a nuestros ‘cachorros’. No desvelamos por ellos, intentamos que estén en todo momento bien atendidos, que duerman bien, coman de forma saludable y se sientan queridos, muy queridos. Pero, ¿nos damos a nosotras mismas también estos cuidados? ¿O nuestra atención queda en segundo, tercer, o cuarto lugar?

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Los hijos necesitan madres que se cuiden

Cuando un bebé llega a este mundo, todo lo que tiene es el vínculo que le une a sus progenitores. El bebé necesitará estar la mayor parte del tiempo en contacto con su madre, esa persona que le hace sentir que todo está bien.

El problema es cuando se encuentra con una madre desbordada, sin red de apoyo, sin el descanso suficiente, ni los cuidados mínimos, lo que percibe es una madre estresada, que se encuentra sola en la crianza y sin la gran energía que esta labor de cuidado requiere.

Por poner un ejemplo más drástico, cuando nos montamos en un avión, nos recuerdan que antes de ponerle el chaleco salvavidas a los niños, nos lo pongamos nosotras. Pues difícilmente podremos salvar las vidas de los menores si primero no estamos a salvo nosotras. Por eso debemos recordarnos que no podemos hacer por nuestros hijos, lo que primero no hacemos por nosotras mismas.

Una madre que atiende sus necesidades y se siente apoyada, será una madre que vele por el autocuidado en la maternidad; con más energía, humor y salud para atender las necesidades de sus pequeños.

¿Por qué es tan importante el autocuidado en la maternidad?

Cuando abarcamos el tema del autocuidado en la maternidad no lo hacemos como exigencia en el maternaje o la crianza. Sino sobre la importancia de aprender a ponernos por delante, y a ser conscientes que esto no quiere decir que vamos a desatender a nuestros hijos, sino todo lo contrario; que estaremos más preparadas para brindarles toda la atención y cuidados que necesitan.

  • Bienestar físico: El embarazo, el parto y la lactancia pueden poner a prueba el cuerpo de una mujer. El autocuidado, en términos de una buena nutrición, actividad física adecuada a cada fase y descanso suficiente, es esencial para mantener la energía y la salud física.
  • Salud emocional: La maternidad puede ser emocionalmente intensa. El autocuidado implica reconocer y validar las emociones, permitiéndose momentos de descanso y buscando apoyo cuando sea necesario. La conexión con otras madres puede ser invaluable.
  • Establecer límites: Aprender a decir no y establecer límites es fundamental en la maternidad. El autocuidado incluye aprender a delegar responsabilidades y no sentirse obligada a hacer todo sola.
  • Tiempo para una misma: Es crucial reservar tiempo para actividades que traigan alegría y satisfacción personal. Ya sea leer un libro, practicar un hobby o simplemente descansar, estos momentos son fundamentales para el equilibrio emocional.

Conclusión

La maternidad es un viaje extraordinario lleno de alegrías, desafíos y momentos inolvidables. Sin embargo, en medio de la entrega y el amor incondicional que las madres brindan a sus hijos, a menudo descuidan una parte esencial de la ecuación: el autocuidado en la maternidad.

Si sientes la necesidad de pedir ayuda profesional para abarcar el autocuidado o las exigencias en la maternidad, o te gustaría trabajar en tu salud mental tras haber sido madre, en Neurohábilis encontrarás un equipo de psicólogos online, en Granada y el Puerto de Santa María, que estará encantado de acompañarte en tu viaje hacia una mejor salud emocional.

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