Trauma y desconexión emocional

El trauma constriñe la consciencia y nos fragmenta en partes que dejan de comunicarse entre sí, se desconectan para protegernos. Y me explico: cuando la situación nos parece demasiado dura, insoportable de atravesar, el organismo en su sabiduría nos separa de la experiencia emocional.

El trauma, como lo explica con maestría Gabor Maté, no es el suceso que nos pasa, por terrible que éste sea (violencia, maltrato, abuso sexual, abandono familiar, catástrofes naturales, guerras, etc.), sino la herida psicológica que deja en nosotras. Una herida, como decíamos en nuestro último post, que es en apariencia invisible.

El trauma constriñe la consciencia y nos fragmenta en partes que dejan de comunicarse entre sí, se desconectan para protegernos. Y me explico: cuando la situación nos parece demasiado dura, insoportable de atravesar, el organismo en su sabiduría nos separa de la experiencia emocional. Es por esto que puede parecer que no nos ha pasado nada, mientras que todo un apocalipsis puede estar batallando en el fondo del ser. Las partes que se quedan fuera de la consciencia son aquellas que tocan con el dolor; es decir, con nuestra parte emocional. Así que es frecuente que después de un acontecimiento traumático nos quedemos congeladas, sin poder reaccionar más allá de la parálisis. Muchas pacientes y pacientitos de todas las edades lo manifiestan como: es que no siento nada. Me hablas de «ese» tema, y sé que es extraño, pero no siento nada dentro de mí.

Y lo primero que me gustaría decirte es que de extraño no tiene N A D A. Es tu mente intentando protegerte de un impacto que te desestabilizaría por completo, es tu mente tratando de darte el dolor en dosis más pequeñitas que puedas manejar, o incluso congelándolo hasta que encuentres el espacio y los recursos para ir mirándolo de frente. Es la sabiduría del organismo cuidando de ti, para una vez que estés preparada puedas ir atravesando el dolor y madurar en él, integrar la experiencia. Así que sí, es cierto que el trauma te desconecta de tus emociones. Esta desconexión puede durar horas o una vida entera. E igual de sabia que es la desconexión para protegernos del choque emocional, necesitamos ir acercándonos a la herida e ir limpiándola, cuando buenamente podamos. Entonces emergerán todas las emociones que quedaron contenidas para poder resignificar lo que ha acontecido.

Patricia Megías García, Directora de Neurohábilis, Psicología y Salud Emocional. Coordinadora área Psicoterapia Infantil-Familiar.

Foto de Nathan Dumlao en Unsplash

Recomendamos:

Película «La sabiduría del trauma»: Maurizio Benazzo y Zaya Benazzo (directores) (2021). 

Libro «El mito de la normalidad»: Gabor Maté y Daniel Maté (2024).

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