¿Cómo reparar el dolor emocional?

Sentir tristeza y un dolor emocional que parece insoportable, es algo que todos sentimos alguna vez a lo largo de nuestra vida. En estos momentos, podemos preguntarnos, ¿Qué hacer para dejar de sentir esto que me genera tanto malestar y dolor? Como psicólogos, la respuesta que podemos darte si estás pasando por una etapa dolorosa es: “Sentirlo”.

Es normal querer ignorar este dolor emocional, pensando que de esta manera estaremos mejor, o que el malestar pasará antes y desaparecerá sin más. Pero lo cierto es que de esta manera el dolor solo empeora.

Lectura sugerida: ¿Sabías que el estrés duele?

La importancia de sentir el dolor para repararlo

Nuestra compañera Laura pone un ejemplo para comprender mejor a qué nos referimos con la importancia de sentir el dolor emocional y no darle la espalda.

Imagina esa escena tan repetida en las películas de ficción, en la que un personaje sufre el disparo de una bala, o le clavan un cuchillo en alguna extremidad. Tratar de sacar el arma, o la bala que se ha quedado en el interior es bastante doloroso. Pero, ¿Es mejor no hacer nada y dejar que se quede dentro, con el riesgo de infectarse? A primera estancia lo más doloroso puede parecer sacar la bala o el cuchillo, pero si no se cura la herida y se deja dentro, las consecuencias a largo plazo serán mucho peores.

También podemos imaginar nuestras vidas como habitaciones en constante evolución. En ocasiones, una humedad en forma de dolor emocional, se manifiesta en alguna esquina de nuestro ser. Ignorar este dolor, cerrando la puerta y evitando su existencia, solo garantiza que la humedad crezca, se expanda y afecte cada aspecto de nuestra vida. ¿Qué sucede si, en lugar de eso, decidimos enfrentar el dolor de frente, abriendo la puerta de esa habitación y reparando la fuente del malestar?

Kintsugi, el arte japonés de reparar

El acto de reparar, según el arte japonés del “Kintsugi,” nos enseña una lección valiosa: Las cicatrices y las imperfecciones no deben ocultarse, sino darles un lugar. Así como se repara una pieza rota con resina mezclada con oro, nosotros también podemos encontrar belleza en nuestras propias cicatrices.

Este proceso para reparar el dolor no solo devuelve la funcionalidad a lo que una vez estuvo roto, sino que lo hace único y valioso. La filosofía detrás de esto es reveladora: Nuestras heridas, lejos de avergonzarnos, deben mostrarse y ser aceptadas.

Aceptar el dolor puede ser tan desafiante como picar la pared de una habitación con humedad. El proceso es incómodo y a veces doloroso, pero es esencial para alcanzar la verdadera curación. Similar al Kintsugi, al enfrentar el dolor con amor y sin juzgarlo, estamos aplicando el oro que transforma nuestras heridas en una obra maestra de fortaleza y resiliencia.

El dolor no debe ser negado ni ocultado; debe ser sentido y comprendido. Al negar el dolor, corremos el riesgo de que se intensifique y nos consuma de manera sutil a lo largo del tiempo. En cambio, al abrazarlo, permitimos que cumpla su propósito temporal de intensidad para, finalmente, experimentar un alivio duradero.

Terapia para sanar el dolor

En la psicoterapia, esta filosofía cobra vida. El equipo de Neurohábilis entiende la importancia de guiar a las personas que están pasando una etapa dolorosa a través del proceso de aceptación y reparación emocional.

Cuando nos permitimos sentir el dolor, cuando decidimos abrir la puerta a esa habitación con humedad emocional, estamos dando el primer paso hacia la transformación. No se trata de cubrirlo con una capa de pintura temporal, sino de abordar las raíces del malestar. Es un compromiso con nosotros mismos para crecer, aprender y convertir nuestras heridas en una fuente de fortaleza.

Recordemos que, al igual que una pieza reparada con Kintsugi, lo que se rompe no quedará igual. Pero esa no es la meta. La meta es transformar, mejorar y crecer a través del proceso. Al aceptar nuestras heridas y aprender a sanarlas, nos convertimos en versiones más fuertes de nosotros mismos. El dolor, lejos de ser evitado, se convierte en la materia prima para la construcción de un ‘yo’ más completo y resiliente.

En Neurohábilis, comprendemos la importancia de sentir el dolor para repararlo. En Loja, El Puerto de Santa María y Online, nuestro equipo psicoterapéutico trabaja mano a mano contigo, guiándote a través del proceso de transformación. Abraza tus heridas y descubre la fuerza que reside en la aceptación y reparación emocional.

Foto de Callum Shaw en Unsplash

Compartir este artículo

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email